La misteriosa aparición de una escultura anónima en Mar del Plata que recrea a una mujer sentada en una piedra no representa un hecho aislado en el arte urbano y popular: experiencias similares han aprovechado el tono enigmático como estrategia de promoción, mientras otras jugaron con el margen de libertad del espacio público para poner en jaque una crítica institucional o ponderar la capacidad de impacto estético, emotivo y político del arte por fuera de sus circuitos tradicionales.

En las barrancas de la zona de Playa Chica, en plena temporada turística y cuando el paisaje capta la atención con toda su potencia, una escultura cambió el horizonte de forma imprevista, enigmática. De un día al otro, en una piedra apareció una mujer de cemento, sentada y desnuda, tomándose sus piernas mientras mira al mar. Su aparición fue sorpresiva no sólo porque llegó allí sin autorización previa sino también porque se desconoce a el o la artista detrás de su creación.

La escultura que apareció en Playa Chica es toda una atracción para los turistas.

La escultura que apareció en Playa Chica es toda una atracción para los turistas.

Si bien las autoridades del Municipio de General Pueyrredón hicieron una convocatoria y una ronda de consultas con artistas locales para dar con la pista y acompañar el proceso formal para emplazar la obra, todavía el misterio sigue intacto. Mientras tanto, la mujer que recuerda a la estatua de la famosa Sirenita de la costa danesa, sigue en ese mismo lugar, mirando al mar, ese al que la poeta Alfonsina Storni le escribió: “Mar, yo soñaba ser como tú eres,/ allá en las tardes que la vida mía/ bajo las horas cálidas se abría/ Ah, yo soñaba ser como tú eres”.